Estilo de VidaMundo Orgánicos

Suelo Orgánico.

Los seres humanos contamos con la bendición de vivir en un maravilloso planeta, cuyos recursos parecen colocados por la providencia para nuestro beneficio.

Entre esos elementos destacan los suelos, la gran variedad que encontramos en el planeta desde el punto de vista general y el suelo orgánico en particular, siendo los que son más óptimos aprovechar para cultivar y disfrutar de sus frutos.

La litosfera la Capa de la vida.

Para su mejor estudio y comprensión, hemos dividido el planeta en capas, es así como nos encontramos con la atmósfera o capa de aire, hidrosfera capa de agua, biosfera, parte donde se desarrolla la vida, y la litosfera, que es la porción solida del planeta es decir los suelos.

Cada capa de la tierra es muy importante pues es un todo lo que ha permitido que sea precisamente en nuestro planeta, en este vasto sistema solar, donde se desarrolle la vida.

Sin embargo, en esta oportunidad, nos concentraremos en una parte que a nuestro parecer es elemental y es la litosfera, específicamente en el suelo orgánico.

El equilibrio ecológico una melodía perfecta.

Nuestro maravilloso planeta tiene un equilibrio, que luego de millones de años, ha permitido el desarrollo de la vida. Este equilibrio, es una sucesión interminable de ciclos que permiten que cada uno de los elementos que conforman la vida se conjugue, de manera orquestada y perfecta, para que cada elemento aparezca en la proporción necesaria durante un tiempo determinado y con una función específica, para que se desarrolle la vida.

Es así como el clima, el relieve, la erosión, los ciclos biogeoquímicos, el ciclo del agua, las especies vegetales y animales, el todo, la naturaleza, toma el rumbo, a la danza de la vida, así van creciendo las plantas, así van viviendo los animales, así se va fortaleciendo o debilitando la atmosfera, y así se van nutriendo con la vida y con la muerte los suelos.

Qué es la materia orgánica y por qué existe el suelo orgánico.

Todo el planeta desde el pico más alto, hasta la fosa marina más profunda tiene una característica común, el suelo. Pero, evidentemente el suelo no va a tener la misma configuración, o mejor dicho, características físicas y químicas en todo el mundo, sino que estas cualidades se van a corresponder con las características específicas de ubicación, clima, relieve, erosión, temperatura, humedad, y presencia de vida, por mencionar algunas.

En este sentido, se hace entonces definir el término de materia orgánica, siendo esta aun punto determinante en la constitución de los suelos, específicamente del suelo orgánico.

Materia orgánica.

La materia orgánica, no es más que los restos de organismos de origen vegetal o de origen animal, que una vez muertos comienzan a descomponerse de modo natural nutriendo los suelos.

Estos restos proporcionan compuestos químicos minerales que van cambiando la constitución de los suelos haciéndolos más fértiles, más bandos, con mejor drenaje y más óptimos para el desarrollo de la vida, es decir la materia orgánica convierte al suelo, en suelo orgánico.

Todos los suelos orgánicos son productivos.

Suelo Orgánico con abono

El suelo orgánico tiene características químicas de porcentaje de hidrógeno pH, composición mineral (Nitrógeno, Potasio, Calcio, Azufre, Fósforo), cualidades físicas como grosor, porosidad, permeabilidad, drenaje, hidratación, temperatura, oxigenación, entre otros. Que lo hacen más óptimo para el desarrollo de la vida microscópica (descomponedores, bacterias) como macroscópica (animal y vegetal).

Sin embargo, esto no quiere decir que todo suelo orgánico es altamente productivo, ya que existen pares del planeta donde la concentración de materia orgánica es tal que simplemente no permite el desarrollo de la vida, es por ello que debemos prestar especial atención al balance necesario de materia orgánica para el aprovechamiento del suelo sobre todo para el área de la agricultura.

¿Puedo hacer que mi Suelo sea Orgánico?

Hacer que el suelo se vuelva orgánico es posible, pues solo cuestión de aportarle los nutrientes necesarios a raves de materia orgánica de modo gradual y equilibrado para no sobresaturarlos, de hecho, es el campo de estudio de la Agronomía.

Por otro lado, no todos los cultivos dependen de un suelo altamente orgánico, algunos rubros requerirán suelos arenosos, e incluso hay plantas que requieren de suelos semidesérticos para su desarrollo.

Ahora bien, desde nuestros hogares podemos desarrollar planes estratégicos sencillos que nos puedan permitir enriquecer la porción de suelo que tenemos disponible, incluso en materos y jarrones, y esta es a través de la composta.

No tiene que ser una actividad laboriosa y tecnificada, simplemente podemos destinar un lugar que tenga disposición de aire como una cesta plástica, e ir acumulando allí los desperdicios orgánicos de la cocina, y gradualmente le vamos colocando tierra, y vamos moviéndolo para que los descomponedores han lo suyo. Al final, obtendremos una tierra abonada o mejor dicho un duelo orgánico apto para nutrir nuestras plantas.

Qué beneficios les otorga esta materia orgánica a los suelos.

Usted podría preguntarse si nutrir los suelos con materia orgánica verdaderamente trae beneficios a los suelos, y por supuesto que la respuesta es un si absoluto.

Al decidirse a nutrir los suelos desde su casa, usted está contribuyendo altamente con el equilibrio ecológico del planeta, que como especie hemos desajustado con nuestro modo de vida tan contaminante y corrosiva.

Pequeños esfuerzos cotidianos de verdad hacen la diferencia, pues no solo está usando de modo productivo sus desechos orgánicos, sino que también, está nutriendo los suelos, aportándole los químicos, humedad y vida necesaria para que cumplan mejor la función que la madre naturaleza les ha conferido.

Una cuestión de conciencia.

Del mismo modo podemos con nuestras compras apoyar la iniciativa de pequeños productores o grandes corporaciones interesadas en la que la producción de alimentos y servicios sea lo menos agresiva con el planeta posible.

Podemos comenzar con cambios tan sencillos como preferir los productos orgánicos, ya que son elaborados con técnicas agrícolas ecologistas, sin usar herbicidas, plaguicidas o abonos orgánicos de carácter químico, altamente destructivos para los suelos, que, si bien los nutren, los van deteriorando a un punto vertiginoso que los lleva casi a la desertificación, reduciendo así los suelos aptos para el cultivo

Del mismo modo, también podemos contribuir apostando por las nuevas formas de energía y ahorrando lo más que podamos en cuanto al consumo eléctrico se refiere.

Mostrar más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar